El descenso en la oferta de divisas frena las importaciones y eleva la escasez de productos básicos en los mercados ARCHIVO
Contenido relacionado
VÍCTOR SALMERÓN | EL UNIVERSAL
sábado 23 de marzo de 2013 12:00 AM
Durante los dos primeros meses de este año el sector privado ha sufrido un recorte en la oferta de divisas para importaciones que se manifiesta en el aumento de la escasez de productos básicos y en la falta de insumos en distintos sectores de la industria.
Cadivi, el organismo encargado de distribuir los dólares al tipo de cambio oficial de 6,30 bolívares, asignó para importaciones 3 mil 146 millones de dólares en enero y febrero, cifra que representa un pequeño descenso de 4% respecto al mismo lapso de 2012, pero al tomar en cuenta la caída en la oferta y posterior cierre del Sitme, un sistema donde las empresas adquirían divisas a través de bonos, el declive es relevante.
Al sumar las divisas asignadas en Cadivi y aprobadas en el Sitme, durante los dos primeros meses del año pasado el sector privado recibió 4 mil 932 millones de dólares para importaciones y en 2013 el monto desciende 27% hasta 3 mil 584 millones de dólares.
El resultado es que el índice de escasez que mide el Banco Central aumentó a 20%, el nivel más elevado desde enero de 2008 y el tipo de cambio se ha disparado en el mercado paralelo porque las empresas que compraban divisas en el Sitme aumentan la demanda hasta montos que superan abiertamente a la oferta.
La economía comienza a emitir señales de enfriamiento. Al contrastar la producción de la industria automotriz de los primeros dos meses de este año con el mismo lapso de 2012 surge una caída de 53,5% y el termómetro bancario también muestra debilidad.
Datos de Softline Consultores precisan que respecto a diciembre el total de créditos al cierre de febrero muestra un aumento de 1,2% versus 2,5% en el mismos período de 2012.
El sustituto
Presionado por el creciente desequilibrio en la economía el Gobierno ideó un sustituto para el Sitme, el Sicad, un mecanismo donde las empresas podrán comprar dólares mediante subastas.
Pero a menos que se introduzcan modificaciones de última hora el sistema solo permitirá que las empresas inscritas en el Registro de Usuarios del Sistema de Administración de Divisas (Rusad) acudan a las subastas, algo que deja por fuera a un número importante de pequeñas empresas.
Para obtener este registro, que no era necesario en el Sitme, las compañías deben consignar 16 recaudos y, en el mejor de los casos, esperar dos meses para obtener el certificado.
En este entorno todo indica que el mercado paralelo, es decir, al que acudirán las empresas que no reciben dólares en Cadivi y permanecerán por fuera del Sicad, continuará marcando los precios de una porción de la economía.
Un estudio elaborado por Ecoanalítica determina que un tercio de las categorías en las que el Banco Central de Venezuela divide los bienes y servicios que utiliza para calcular la inflación tienen precios altamente correlacionados con el dólar paralelo, concretamente, vestido y calzado; bebidas alcohólicas, esparcimiento, restaurantes y hoteles.
El Presidente encargado, Nicolás Maduro, anunció que el próximo lunes comenzará a operar el Sicad y analistas financieros se inclinan porque el tipo de cambio que surgirá de las subastas se ubicará entre 7 y 10 bolívares.
En el Sitme las empresas compraban dólares a un tipo de cambio de 5,30 bolívares, por lo tanto el bolívar seguirá devaluándose, algo que encarece las importaciones e impulsa la inflación.
En el otro extremo el Gobierno se beneficiará con la nueva devaluación porque aumentarán los ingresos de Pdvsa que venderá los dólares a un precio superior.
Cadivi, el organismo encargado de distribuir los dólares al tipo de cambio oficial de 6,30 bolívares, asignó para importaciones 3 mil 146 millones de dólares en enero y febrero, cifra que representa un pequeño descenso de 4% respecto al mismo lapso de 2012, pero al tomar en cuenta la caída en la oferta y posterior cierre del Sitme, un sistema donde las empresas adquirían divisas a través de bonos, el declive es relevante.
Al sumar las divisas asignadas en Cadivi y aprobadas en el Sitme, durante los dos primeros meses del año pasado el sector privado recibió 4 mil 932 millones de dólares para importaciones y en 2013 el monto desciende 27% hasta 3 mil 584 millones de dólares.
El resultado es que el índice de escasez que mide el Banco Central aumentó a 20%, el nivel más elevado desde enero de 2008 y el tipo de cambio se ha disparado en el mercado paralelo porque las empresas que compraban divisas en el Sitme aumentan la demanda hasta montos que superan abiertamente a la oferta.
La economía comienza a emitir señales de enfriamiento. Al contrastar la producción de la industria automotriz de los primeros dos meses de este año con el mismo lapso de 2012 surge una caída de 53,5% y el termómetro bancario también muestra debilidad.
Datos de Softline Consultores precisan que respecto a diciembre el total de créditos al cierre de febrero muestra un aumento de 1,2% versus 2,5% en el mismos período de 2012.
El sustituto
Presionado por el creciente desequilibrio en la economía el Gobierno ideó un sustituto para el Sitme, el Sicad, un mecanismo donde las empresas podrán comprar dólares mediante subastas.
Pero a menos que se introduzcan modificaciones de última hora el sistema solo permitirá que las empresas inscritas en el Registro de Usuarios del Sistema de Administración de Divisas (Rusad) acudan a las subastas, algo que deja por fuera a un número importante de pequeñas empresas.
Para obtener este registro, que no era necesario en el Sitme, las compañías deben consignar 16 recaudos y, en el mejor de los casos, esperar dos meses para obtener el certificado.
En este entorno todo indica que el mercado paralelo, es decir, al que acudirán las empresas que no reciben dólares en Cadivi y permanecerán por fuera del Sicad, continuará marcando los precios de una porción de la economía.
Un estudio elaborado por Ecoanalítica determina que un tercio de las categorías en las que el Banco Central de Venezuela divide los bienes y servicios que utiliza para calcular la inflación tienen precios altamente correlacionados con el dólar paralelo, concretamente, vestido y calzado; bebidas alcohólicas, esparcimiento, restaurantes y hoteles.
El Presidente encargado, Nicolás Maduro, anunció que el próximo lunes comenzará a operar el Sicad y analistas financieros se inclinan porque el tipo de cambio que surgirá de las subastas se ubicará entre 7 y 10 bolívares.
En el Sitme las empresas compraban dólares a un tipo de cambio de 5,30 bolívares, por lo tanto el bolívar seguirá devaluándose, algo que encarece las importaciones e impulsa la inflación.
En el otro extremo el Gobierno se beneficiará con la nueva devaluación porque aumentarán los ingresos de Pdvsa que venderá los dólares a un precio superior.
