Lula y Chávez firman acuerdos de cooperación, con diferencias por construcción de refinería
HA Globovisión/AFP26/05/2009 5:20:15 p.m.
Los gobiernos de Brasil y Venezuela no lograban, hasta el mediodía de este martes, llegar a un acuerdo sobre la finalización de las obras de la refinería binacional Abreu e Lima, en el estado de Pernambuco, según palabras de los mandatarios. Los presidentes Luiz Inácio Lula da Silva y Hugo Chávez iniciaron este martes una reunión en la ciudad brasileña de Salvador para tratar de la marcha de los acuerdos bilaterales, y aparentemente por un descuido, el sonido directo de la reunión que se anunciaba a puertas cerradas pasó a ser transmitido por los sistemas de traducción simultánea disponibles para los periodistas. De esa forma, fue posible escuchar al presidente Chávez expresar su "frustración" por la falta de un acuerdo, para posteriormente detallar los puntos en discordia. De acuerdo con el sonido captado, Chávez señaló que los desacuerdos relativos a la refinería se concentran en tres puntos: el precio fijado para el petróleo venezolano usado, el costo de las inversiones para finalizar las obras y las normas contractuales sobre la comercialización del producto. Según el mandatario venezolano, es frustrante "ver que hay empresas de muchos países actuando en la faja del Orinoco, pero (la estatal brasileña) Petrobras no está allí". Seguidamente, el presidente Lula respondió que compartía la frustración de su par venezolano. En un ambiente distentido, Chávez llegó a bromear con Lula al narrar que Venezuela pasaba por una fase de "nacionalizaciones, menos de las empresas brasileñas", provocando una carcajada general en la reunión. Poco después, técnicos de la Presidencia de la República recogieron los aparatos de traducción simultánea. La refinería Abreu y Lima es un proyecto de 4.000 millones de dólares destinado a procesar petróleo pesado de Brasil y Venezuela, y es un compromiso que Lula y Chávez contrajeron hace años. A final de 2007, a falta de acuerdo, la estatal brasileña Petrobras decidió iniciar las obras sin su par venezolana PDVSA, a la espera de que firme el contrato que implica un aporte de petróleo de 60% de parte de la estatal brasileña y 40% de la venezolana PDVSA. Inicialmente se había estimado como contrapartida la participación de Petrobras en la explotación de pozos en la venezolana Faja del Orinoco. La refinería debería entrar en funcionamiento en 2011, con capacidad para 200.000 barriles de petróleo por día.
